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Lactancia

Mastitis síntomas: cómo reconocerla, cuándo actuar y cuándo ir a urgencias

Qué síntomas tiene una mastitis, cómo diferenciarla de una simple congestión, qué hacer en las primeras 24 horas y cuándo hay que consultar. Información actualizada por una matrona.

Por Déborah R.

Si has llegado aquí con el pecho rojo, fiebre y la sensación de que te ha pillado una gripe de las gordas, respira. Probablemente sea mastitis y se resuelve bien si actúas a tiempo.

Soy matrona en Sevilla y atiendo mastitis con frecuencia. Te cuento qué es, cómo reconocerla y qué hacer las primeras horas en casa.

La mastitis afecta a una de cada diez mujeres que dan el pecho, no eres un caso raro. Y el protocolo internacional cambió en 2022 (ABM #36), así que muchos consejos que te van a dar tu madre, tu suegra o foros antiguos ya no se recomiendan.

Aquí encontrarás los mastitis síntomas clave, criterios para distinguirlo de la subida de leche, un paso a paso de las primeras 24 horas, cuándo ir a urgencias y la lista de mitos que conviene aparcar. Empezamos.

Qué es la mastitis y cuándo suele aparecer

Mastitis no significa siempre infección. La palabra describe una inflamación del tejido mamario durante la lactancia, y a veces hay bacteria detrás y a veces no. Esa distinción cambia el tratamiento, así que conviene tenerla clara desde el principio.

La mayoría de los casos aparecen entre la segunda y la sexta semana de postparto, con un pico claro alrededor de la tercera. Puede aparecer después, incluso pasados los seis meses, pero el periodo más típico es el primer mes y medio. Por eso te suelo decir en consulta que si llegamos a los dos meses sin mastitis, el riesgo va bajando.

¿Por qué importa la distinción inflamación/infección? Porque el tratamiento es distinto. La mastitis inflamatoria pura, sin bacteria activa, muchas veces se resuelve en casa con lactancia frecuente, ibuprofeno y frío en 24 horas. La bacteriana, cuando ya hay un estafilococo trabajando, sí pide antibiótico oral pautado.

Para entender qué pasa en cada caso, conviene mirar lo que llamamos el espectro de la mastitis. Te lo cuento sin tecnicismos en la siguiente sección.

Los síntomas que te dicen que esto es una mastitis

La mastitis tiene una firma bastante reconocible. Si la conoces, la identificas en cinco minutos sin necesidad de seguir buscando en foros.

Los síntomas locales son los del pecho. Una zona de un pecho está roja, caliente al tacto, hinchada y dura. Es localizada, no afecta a todo el pecho ni a los dos a la vez. En el ochenta por ciento de los casos se acompaña de una grieta o irritación en el pezón, que es la puerta de entrada habitual para las bacterias de la piel.

Los síntomas sistémicos son los del cuerpo entero. Te sientes como con una gripe: fiebre por encima de 38 grados, escalofríos, dolores musculares, malestar general y a veces náuseas. Este cuadro gripal es el aviso de que tu cuerpo está respondiendo a algo más serio que una molestia local.

La velocidad también es pista clínica. El cuadro típico se instaura en pocas horas. Por la mañana notas una molestia rara en una zona, a media tarde esa zona ya está roja, y por la noche tienes 38,5 y todo el cuerpo machacado. Esa progresión en menos de un día es muy característica.

Si te encaja, sigue. Dentro de lo que llamamos mastitis hay un abanico, y saber en qué punto estás te ayuda a decidir qué hacer.

El espectro de la mastitis explicado en cristiano

Hasta 2022 hablábamos de la mastitis como una cosa única. Ahora sabemos que es más bien un recorrido con varias paradas, y conviene saber en cuál estás.

El estrechamiento ductal es la fase más leve. Un conducto se estrecha por inflamación. Notas una zona ligeramente endurecida que mejora cuando el bebé mama bien.

No hay fiebre y no hay enrojecimiento marcado. En el lenguaje antiguo se llamaba “conducto obstruido”, aunque ese término ya no se usa porque era engañoso.

La mastitis inflamatoria es el siguiente escalón. La inflamación crece, aparece zona roja y caliente, puede haber fiebre baja. Todavía no hay bacteria dominando el cuadro necesariamente. Si actúas rápido, se queda aquí y no escala.

La mastitis bacteriana es cuando se ha colonizado, normalmente por Staphylococcus aureus. Fiebre alta, malestar gripal claro, evolución que empeora. Aquí entra el antibiótico si no remite con medidas en casa.

El flemón y el absceso son las complicaciones. El flemón es una zona muy inflamada sin colección definida. El absceso es una bolsa de pus delimitada que se palpa como un bulto con sensación de líquido por dentro. Aparece en el 3 a 11 por ciento de las mastitis agudas y requiere ecografía y, a veces, drenaje.

Aparte está la mastitis subaguda, una entidad propia. Dolor profundo dentro del pecho, sin fiebre ni enrojecimiento externo, causado por otra bacteria (Staphylococcus epidermidis). La cuento en detalle en la sección de recurrencias.

Con este mapa, vamos con la duda que más recibo: ¿es la subida de leche o ya es mastitis?

Cómo distinguir la subida de leche de una mastitis

Si estás entre el día tres y el cinco postparto y notas los dos pechos llenos a reventar, eso casi seguro no es mastitis. Te explico por qué.

La congestión normal de la subida afecta a ambos pechos a la vez. Los notas llenos, duros y muy sensibles. El bebé puede mamar, aunque le cueste enganchar porque el pezón se ha aplanado.

No hay fiebre. No hay zona roja delimitada. No te sientes enferma, te sientes reventada.

La mastitis inflamatoria afecta a un solo pecho y a una zona concreta. Un cuadrante está rojo, caliente, duro y peor que el resto. Te sientes como con una gripe, fiebre por encima de 38. Puede aparecer cualquier semana.

La regla práctica que uso cuando una madre me escribe asustada es esta. Si los dos pechos están igual de tensos y tú te encuentras bien dentro de lo cansada, es subida. Si una zona localizada está peor que el resto y tú te sientes enferma de verdad, es mastitis.

Mastitis inflamatoria o infecciosa: cuándo entra el antibiótico

No toda mastitis necesita antibiótico desde el primer minuto. El protocolo internacional pide observar 12 a 24 horas con medidas en casa antes de pasarlo, salvo casos graves desde el inicio.

La mastitis inflamatoria es muy frecuente al inicio. Hay inflamación local, puede haber fiebre baja, pero la bacteria no domina. Suele resolverse con tres cosas: lactancia frecuente en el pecho afectado, ibuprofeno 400 cada 8 horas y frío local entre tomas. En 12 a 24 horas notas mejoría.

La mastitis bacteriana es cuando la infección manda. Fiebre alta que no baja con ibuprofeno, malestar gripal marcado, evolución que empeora pese a hacer todo bien en casa. Aquí entra el antibiótico pautado por tu centro de salud o por urgencias.

¿Cuándo se decide pasar a antibiótico? Si tras 12 a 24 horas de medidas correctas el cuadro no mejora, si la fiebre no cede con ibuprofeno o si los síntomas empeoran. En cualquiera de las tres, valoración presencial.

Las primeras 24 horas en casa, paso a paso

Si crees que tienes una mastitis y todavía no has visto al médico, esto es lo que haría yo desde el minuto cero.

  1. Ibuprofeno 400 ya, sin esperar. Compatible con lactancia. Si no lo toleras, paracetamol 1 gramo. Cada 8 horas.

  2. Sigue dando el pecho. Es el tratamiento principal. Empieza siempre por el pecho afectado para que el bebé lo drene primero.

  3. Coloca al bebé estratégicamente. La barbilla apunta hacia la zona roja. Si la zona está fuera, postura de pelota de rugby. Si está abajo, bebé tumbado encima.

  4. Frío local entre tomas. Bolsa de gel envuelta en un paño, 10 a 15 minutos. El frío desinflama y reduce el edema.

  5. Calor solo si la leche no fluye, y solo unos segundos antes de la toma, para activar el reflejo de eyección. Nada de bolsa caliente todo el día.

  6. Nada de sacaleches a tope. El bebé drena mejor que cualquier extractor. Sacar de más aumenta tu producción y agrava la situación. Solo extraer lo justo para aliviar.

  7. Nada de masajes profundos. Dañan los conductos ya inflamados. Si haces masaje, muy suave hacia el pezón mientras el bebé mama.

  8. Descanso e hidratación. El descanso es parte del tratamiento. Pide ayuda, suelta la casa, túmbate cada rato.

  9. Probióticos como apoyo, sobre todo si ya has tenido episodios. Cepas con evidencia: Lactobacillus salivarius y fermentum. Mejor con indicación de matrona.

  10. A las 12 o 24 horas, balance. Si no hay mejoría o las cosas van a peor, contacto con centro de salud o urgencias.

En una asesoría a domicilio (asesoria-lactancia-sevilla) repaso contigo postura, agarre y pauta sin prisa, que es lo que más cambia la evolución.

Cuándo conviene ir a urgencias

Hay momentos en los que la mastitis pide valoración presencial sí o sí. Te los enumero para que no tengas que dudar a las tres de la madrugada.

  1. Fiebre por encima de 38,5 que no baja con ibuprofeno en pocas horas.

  2. Los síntomas empeoran tras 24 horas de medidas en casa bien hechas.

  3. Llevas más de 48 horas con antibiótico oral y no mejoras. Debería notarse en ese plazo. Si no, hay que reconsiderar la pauta o pensar en absceso.

  4. Una zona muy dura, bien delimitada, con sensación de líquido bajo la piel al palpar. Puede ser un absceso y necesita ecografía.

  5. Sale pus o líquido amarillento por el pezón o por una grieta.

  6. Sensación de gravedad real. Confusión, taquicardia, malestar muy intenso. Eso pide urgencias inmediatas.

El centro de salud y las urgencias del SAS son la primera línea para esto, lo hacen muy bien con los tiempos que manejan. Si vas, di siempre que estás dando el pecho para que adapten el tratamiento.

Antibióticos en España y cómo saber si son compatibles con lactancia

Si te recetan un antibiótico, la duda es siempre la misma. ¿Puedo seguir dando el pecho? La respuesta corta es que casi siempre sí, y te enseño la herramienta que despeja la duda en treinta segundos.

El antibiótico de primera línea en España para mastitis infecciosa es el cefadroxilo, 1 gramo cada 12 o 24 horas, durante 10 a 14 días. Es el que figura en el manual clínico del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, donde me formé yo. La alternativa habitual es cloxacilina 500 cada 6 horas, 10 a 14 días.

¿Pasan a la leche? En cantidades clínicamente insignificantes, tanto cefadroxilo como cloxacilina. Se consideran compatibles con lactancia y no hay que destetar.

La herramienta que conviene guardar en favoritos para toda tu lactancia es e-lactancia.org. Es una base de datos gratuita del Hospital de Denia (Alicante), del equipo del Dr. José María Paricio.

Escribes el nombre del medicamento en español o inglés y te da un nivel de riesgo de 0 a 4. Niveles 0 y 1, compatibles. Es la referencia que usamos las matronas y la que conviene guardar para cualquier fármaco que te receten.

Un detalle que evita muchas mastitis recurrentes: completa el ciclo entero del antibiótico aunque te encuentres bien al tercer día. Cortarlo antes es causa frecuente de mastitis que vuelve en el mismo cuadrante.

Mitos que vas a oír (y qué dice la evidencia ahora)

Los consejos antiguos sobre mastitis siguen circulando y algunos pueden empeorar la cosa. Te los repaso uno a uno.

“Aplica calor en el pecho todo el día.” No. El calor mantenido favorece que las bacterias proliferen. Solo unos segundos antes de la toma si la leche no fluye. Entre tomas y después, frío.

“Vacía a tope con el sacaleches.” No. Aumenta tu producción y empeora la situación. El bebé drena mejor que cualquier extractor. Solo extraer lo justo para alivio puntual.

“Hojas de col en el pecho.” El ABM 2022 las ha sacado de las recomendaciones por falta de evidencia. Una bolsa de gel frío hace el mismo efecto con base científica.

“Para la lactancia, la leche está infectada.” Nunca. Parar empeora la mastitis. Las bacterias implicadas están normalmente en la piel y el bebé las maneja sin problema.

“Mastitis siempre lleva antibiótico.” No. Muchas inflamatorias se resuelven en 24 horas con lactancia, ibuprofeno y frío. El antibiótico entra si no hay mejoría o el cuadro es grave de entrada.

“Eso es candidiasis del pezón.” El ABM 2022 rechaza la Candida como causa habitual de dolor profundo durante la lactancia. Lo que antes se diagnosticaba como Candida muchas veces es mastitis subaguda por estafilococo.

Prevención de recurrencias y mastitis subaguda

La mastitis no suele aparecer porque sí. Si ya has tenido un episodio o llevas semanas con un dolor profundo en el pecho sin saber qué es, conviene mirar lo de detrás.

Los factores que sí se pueden trabajar son varios. El agarre del bebé, si es superficial, no vacía bien el pecho. El frenillo lingual puede impedir un agarre profundo. La hiperproducción de leche es el factor de riesgo principal según el ABM 2022.

También influyen los sujetadores con aros o muy apretados, dormir boca abajo y el cinturón del coche presionando el pecho.

La mastitis subaguda merece mención propia porque se infradiagnostica mucho. Es un dolor profundo dentro del pecho, como agujas, durante la toma y fuera de ella. No hay enrojecimiento externo ni fiebre clara.

La causa habitual es Staphylococcus epidermidis. Suele necesitar cultivo de leche y se trata con probióticos específicos (Lactobacillus salivarius CECT5713 o L. fermentum CECT5716) durante al menos 28 días.

Si el episodio se repite o llevas tiempo así, conviene una valoración con una matrona especializada en lactancia para revisar agarre, frenillo y producción. No es mala suerte.

Preguntas frecuentes sobre mastitis

Estas son las dudas que más escucho en consulta sobre mastitis. Las dejo rápidas para que las consultes cuando las necesites.

¿Tengo que dejar de dar el pecho si tengo mastitis?

No, nunca. Parar empeora el cuadro porque la leche se acumula y favorece la infección. La lactancia es parte del tratamiento, empezando siempre por el pecho afectado.

¿La leche con mastitis es segura para mi bebé?

Sí. La mastitis afecta al tejido del pecho, no a la leche. Las bacterias implicadas son habituales de la piel y el sistema digestivo del bebé las maneja sin problema. Puede notarse algo más salada, pero no es perjudicial.

Me han recetado antibiótico. ¿Puedo seguir dando el pecho?

Sí. Cefadroxilo y cloxacilina, los más usados en España, son compatibles con la lactancia según e-lactancia.org. Si te recetan otra cosa, busca el fármaco en e-lactancia.org: nivel 0 o 1, seguro.

¿Por qué ya no se recomienda el calor?

Porque el calor mantenido sube la temperatura del tejido inflamado y favorece la proliferación bacteriana. Solo unos segundos antes de la toma si la leche no sale. Entre tomas y después, frío.

¿Para qué sirven los probióticos y cuáles compro?

Reequilibran la microbiota del pecho. Especialmente útiles en mastitis subaguda y para prevenir recurrencias. La cepa con más evidencia es Lactobacillus fermentum CECT5716 (también se usa Lactobacillus salivarius). Suelen tomarse una cápsula al día durante un mínimo de 28 días. Mejor con indicación de tu matrona, que te puede orientar sobre la marca disponible en farmacia.

¿Cuándo voy a urgencias sin esperar más?

Si la fiebre pasa de 38,5 y no baja con ibuprofeno, si los síntomas empeoran tras 24 horas en casa, si notas una zona muy dura con sensación de líquido por dentro (posible absceso), si sale pus por el pezón o si tienes sensación de gravedad real.

Si tienes el cuadro encima, lo primero ya lo sabes. Si quieres acompañamiento profesional en Sevilla y alrededores, sabes dónde encontrarme.


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